El aljibe acumula arena, cal y sedimento en el fondo aunque el agua que entra sea de red. Con el tiempo se nota en el sabor, en el color al abrir el grifo por la mañana y en los filtros de la instalación.
Vaciamos el depósito, retiramos el sedimento del fondo, limpiamos paredes y techo y lo desinfectamos antes de volver a llenarlo. Revisamos de paso la tapa y el rebosadero, que es por donde suele entrar la suciedad.
En comunidades y en negocios de hostelería lo programamos cuando menos moleste, para no dejar el edificio sin agua en hora punta.
Presupuesto sin compromiso. 100 € la primera hora, 80 € las siguientes.

